El itinerario comienza en el atrio del Liviano y presenta la génesis del fresco realizado por Massimo Campigli en 1939, deteniéndose en las elecciones temáticas y estilísticas, en las fuentes de inspiración y en las dificultades enfrentadas durante la ejecución.
El recorrido continúa con la figura de Tito Livio, presente tanto en el fresco como en la escultura de Arturo Martini, y luego se traslada al Museo de Ciencias Arqueológicas y de Arte, donde se ilustra la formación y el significado de la colección, nacida de la donación de Antonio Vallisneri y relacionada con la colección del siglo XVI de Marco Mantova Benavides. Se destaca el valor didáctico de los materiales, el papel de la colección en la formación del gusto y el interés por los testimonios de la antigüedad local.
Finalmente, el recorrido concluye en la Sala de los Gigantes, revisitando las vicisitudes decorativas desde la primera empresa relacionada con Francesco Petrarca hasta la renovación del siglo XVI promovida por las autoridades venecianas.